CUENTO CORTO MEJICANO
(E.E.: Nuestro colaborador, maestro internacional mejicano Kenneth Frey Beckman, nos ha enviado un cuento corto, aparecido por primera vez en el número 30 de la revista "Siete Días" de Méjico, de su coterráneo Martín Solares. Frey conoció a este narrador y ensayista en uno de sus tantos viajes internacionales y quedó tan impresionado de esta corta narración que se ha decidido promocionarla por Internet, desde luego con la aprobación de su autor. )
UNA PEQUEÑA CEBRA
Como sea,
aquí está el sueño que le preocupa tanto, mientras que a mí, que soy más
profano, me hace reír: Alejandro jugó una partida de ajedrez en la que apostaba
la vida. Aunque su contrincante era un jugador profesional, no tuvo
dificultades para arrinconarlo con las torres y los alfiles. Cada vez que
Alejandro cobraba una pieza, la multitud se molestaba y el ambiente pronto
recordó al de un circo romano. El creciente malestar de los testigos le hizo
preguntarse si respetarían su vida en caso de ganar, y si no se estarían
preparando para lincharlo. Así que se concentró a pesar de los gruñidos y
empellones de la multitud, y logró acabar con todas las piezas que presentaron
resistencia. Realizó una carnicería sin problemas, llena de inspiración, que
"era como deslizarse en mantequilla". Estaba por eliminar al enemigo
cuando se le ocurrió mirar la pieza que acababa de tomar, y ese gesto fue su
perdición. Cuando disfrutaba de antemano el triunfo en el tablero, descubrió
con sorpresa que el caballo que tenía en la mano era en realidad una cebra. Y
despertó angustiado, pues olvidó si jugaba con las blancas o con las negras.